colecciono moscas
Desde hace algún tiempo me venÃa molestando cuando alguien se pasaba por casa y me comentaba anonadado «¡Vaya colección de cds que tienes!». Lo que realmente me molestaba era la palabra «colección». «¡Que no, que yo no colecciono discos, que es pura acumulación temporal… que me gusta mucho la música y se han ido acumulando» como si la simple idea de que aquello fuese una colección me produjese una urticaria cerebral insoportable.
No soportaba la idea, «yo no colecciono», simplemente es que me gusta Dylan, y los Beatles, y Honeydogs, y los Cynics y Yo La Tengo, y Jimi Hendrix, y Marvin Gaye, y los Ramones, y Echo & The Bunnymen, y… y… y unos cuantos más. Asà que si me topo con un disco y puedo comprarlo o copiarlo pues lo voy poniendo en alguna estanterÃa.
Ya no me quedan estanterÃas. Asà que cuando mi amigo I_k me dijo el otro dÃa que como llevaba la ordenación alfabética de mi colección (hemos hecho obras en casa), pues volvà a saltarle a la yugular exaltado. Pues bien, el muy tranquilo, creo recordar, me dijo vamos a echarle un vistazo al diccionario de la RAE. Y allà fuimos. La cosa esta clara, la definición es cristalina.
Llevo media vida coleccionando discos, aunque me joda.
Bueno, pues eso, llevo un par de semanas ordenando mis discos. He comprado otra estanterÃa. Ya no queda pared al aire. Esto de ordenar es muy aburrido, pero también me está permitiendo recuperar discos largamente olvidados y cierto gusto por poner los discos uno tras otro, costumbre que casi habÃa olvidado.
Pues eso, «colecciono discos»… o canciones. O experiencias sonoras.